Nintendo revolucionó en su momento el mercado de los videojuegos con sus mandos inalámbricos sensibles al movimiento para su consola Wii haciendo que la experiencia de juego fuese algo totalmente original y atractiva tanto a nivel usuario como a nivel familiar. De este modo, Nintendo lleva los últimos años liderando el sector y no por la calidad de sus juegos (que en general son bastante mejorables), sino por la interacción en la que entra el usuario con respecto al juego.

La competencia, es decir, Microsoft con la Xbox y Sony con su Play Station, por su parte ha continuado apostando por la calidad de sus videojuegos, pero sin olvidar estas nuevas formas de jugar que están apareciendo en el mercado. Dicho esto, Microsoft acaba de lanzar un nuevo desafí­o para el jugador: Un punto de inflexión que puede que haga que los mandos de las videoconsolas puedan ser cosa del pasado.

Se llama Kinect y ya está a la venta. Permite al usuario adentrarse de manera casi completa en el juego de tal modo que cualquier movimiento que se realice en la realidad, tendrá sus consecuencias en el juego… ¡y todo esto sin que haga falta un mando a distancia!

Microsoft ya ha puesto el medio. Ahora únicamente nos queda esperar a ver si la relación entre el precio y el consumidor fructifica. ¿El mando pervivirá a este cambio?