El pasado tres de septiembre, Remi Gaillard, el considerado por muchos como “rey de los ví­deos virales” volvió con una nueva pieza que ha sido patrocinada por primera vez por una marca comercial. El ví­deo, como casi todos los que produce el bromista francés, ha sido un gran éxito de visualizaciones en Internet pero pasado un tiempo, ¿quién se acordará de la marca que patrocina dicho ví­deo? ¿La marca patrocinadora será reconocida como tal en la memoria del espectador? En este caso, lo más probable es que no. Veamos las causas:

  • El carácter del patrocinador no está ligado de pleno al ví­deo: Bwin.com, una de las casas de apuestas online más conocidas del mundo y patrocinadora del viral no tiene una conexión natural con el ciclismo. Es cierto que una carrera ciclista  puede ser objeto de apuesta,  pero lo que es seguro es que ni los aficionados al ciclismo ni cualquier otro espectador del ví­deo que lo visualicen por primera vez van a pensar que la marca que está detrás de la pieza es una casa de apuestas
  • El logotipo de la marca aparece al final del ví­deo: No es que tenga que aparecer siempre al principio o a la mitad de la reproducción, simplemente tiene que aparecer en el momento más interesante del vídeo y no hace falta que sea de manera absoluta. Podrían haber colocado el logotipo de Bwin.com como mosca, en pequeño, en una esquina del ví­deo o que mientras los ciclistas ascienden el puerto hubiese carteles e inflables de la marca de apuestas. Tal y como está colocado el logotipo de la marca, lo más probable es que pocos espectadores aprecien que Bwin.com es el patrocinador del ví­deo.
  • Duración del ví­deo: Nos encontramos ante un vídeo de más de cuatro minutos. Como ya comenté en otro artí­culo de esta bitácora, el espectador medio de ví­deos online es muy impaciente y comienza a dejar de atender a partir del minuto y medio de reproducción salvo que sea enteramente interesante, como es el caso. El problema en este punto es que la marca del patrocinador aparece justo cuando el ví­deo da la impresión de haber acabado. Lo más probable es que el espectador deje de atender o cambie de vídeo cuando lea las letras finales, es decir “C’est en faisant n’importe quoi qu’on devient n’importe qui”.
  • El contenido del ví­deo puede eclipsar al patrocinador: En todo anuncio o ví­deo viral se ha de pensar en cuál va a ser el recuerdo que el espectador va a retener en su memoria una vez visualice la pieza. En este caso puede que el contenido fresco, original y gracioso del ví­deo de Remi Gaillard deje en un segundo, tercer y por qué no cuarto lugar a la marca de apuestas.

De todas formas, he de decir que el ví­deo es una pasada y felicito a Bwin.com por este tipo de patrocinios. Me he estado cascando de risa durante un buen rato.